
CLÁSICOS EN VERANO
RETALES
HORARIO Y UBICACIÓN
21 de agosto de 2026 - 20:00 h.
Iglesia de San Andrés de La Serna del Monte
ACERCA DEL EVENTO
El Seicento es un tiempo de invención. Un tiempo en el que nada está del todo fijado y en el que la música parece surgir, casi literalmente, de la nada. Las formas heredadas del Renacimiento comienzan a resquebrajarse y, en su lugar, aparece un nuevo lenguaje basado en el contraste, la retórica de los afectos y la experimentación constante. En este contexto, hablar de retales no es una metáfora casual. Las primeras sonatas instrumentales del siglo XVII no responden aún a un esquema formal estable: no hay una forma “sonata” en el sentido posterior del término. Por el contrario, estas obras están construidas como una sucesión de secciones contrastantes, fragmentos de carácter muy diverso que se suceden sin una lógica formal rígida, pero con una intensa coherencia expresiva. Cada sección —cada retal— explora un afecto distinto: lo cantabile y lo violento, lo contemplativo y lo virtuoso, lo danzable y lo improvisatorio.
La música de Giovanni Battista Fontana, Dario Castello, Biagio Marini o Giovanni Paolo Cima encarna de manera ejemplar este espíritu. Sus sonatas alternan tempi, texturas y gestos musicales de forma casi teatral, reflejando una concepción profundamente retórica de la música, en la que el objetivo no es la simetría formal, sino la expresión directa del afecto y la sorpresa del oyente. El programa se cierra con una mirada desde España a este mismo universo estético. Francisco José de Castro, compositor español de finales del siglo XVII, escribe ya bajo la poderosa influencia del estilo de Arcangelo Corelli. En su música se percibe una mayor claridad estructural y un lenguaje más estabilizado, que anticipa la consolidación de la sonata barroca. Su presencia en el programa funciona como un contraste revelador: desde los retales libres y cambiantes del primer Seicento hasta un estilo más ordenado, fruto de varias décadas de búsqueda y experimentación.
Este recorrido propone así un viaje por un siglo de contrastes, de afectos extremos y de formas en construcción: una música que, precisamente por no estar aún fijada, conserva intacta su capacidad de asombro.
PLANTILLA
Violín y direccion Isaac M. Pulet
Violín Beatriz Amezúa
Viola da gamba Calia Álvarez
Cuerda pulsada Josías Rodríguez